sábado, 13 de junio de 2009

Diferéncias entre el Cuento y la Estructura y valoración.

En todos los aspectos, Cenicienta es el cuento de hadas más conocido y,
probablemente, el preferido de todo el mundo.
Al inicio del cuento, después de la desgracia que cae sobre Cenicienta de tener por
madrastra y hermanastras a unas malvadas mujeres, el padre parte un día hacia la
feria preguntando antes a sus hijas qué desean que les traiga (D2, ß1). Vemos,
entonces, que el padre no muere en el cuento, al contrario de lo que sucede en la
película, donde Cenicienta se queda completamente huérfana.
Esimportante decir que el nombre de la muchacha no lo sabemos. Lo que sí
sabemos es que la llaman Cenicienta. Pero eso sucede en el cuento. En la película,
lamentablemente, su nombre es Cenicienta, donde deja de ser un apodo para
convertirse en su nombre verdadero. Además, la Cenicienta de la película no
duerme entre cenizas, sino en una buhardilla.El tener que vivir entre cenizas significaba la inferioridad respecto a los propios
hermanos, sea cual fuere su sexo, y eso vemos que no se mantiene en la película.
El tener que vivir entre cenizas significaba la inferioridad respecto a los propios
hermanos, sea cual fuere su sexo, y eso vemos que no se mantiene en la película.
“Aschenputtel” es el título de la versión de los Hermanos Grimm. En la lengua
alemana existen numerosos ejemplos que nos demuestran que el hecho de verse
obligado a vivir entre cenizas, no sólo era símbolo de degradación sino también de
rivalidad fraterna; sobretodo, del hermano que consigue superar a los otros que lo
han relegado a esa posición despreciable.
Uno de los aspectos más valiosos de Cenicienta es que, dejando aparte la ayuda
mágica que recibe, el niño comprende que Cenicienta se libera de su situación
humillante para pasar a otra muy superior, gracias a su personalidad y a sus
propios esfuerzos, y a pesar de que los obstáculos que la rodean parecen
insuperables.
El odio de la madrastra y las hermanastra (madre e hijas están tan íntimamente
relacionadas entre sí que uno tiene la sensación de que se trata de un solo
personaje disasociado en figuras distintas) hacia Cenicienta, es decir, la rivalidad
fraterna, es el elemento que da lugar a la situación de la protagonista.
La humillación de Cenicienta, provocada por la madrastra y las hermanastras, es
paralela al desarrollo edípico de una niña. En primer lugar ama a su madre, a la
madre buena original, que reaparece más tarde en la película bajo la forma del
hada madrina. A continuación su cariño se dirige hacia el padre, por el que quiere,
al mismo tiempo, ser amada; en este momento, la madre y las hermanas se
convierten en sus rivales. No obstante, en la película el desarrollo del conflicto
edípico no se realiza, pues el padre muere al inicio de la historia y la madre ni tan
siquiera se menciona. Aún así, y como ya habíamos comentado en Blancanieves, el
pequeño sabe inconscientemente que la rivalidad entre madre e hija es producida
por el padre, aunque haya muerto o no aparezca.Todo lo contrario sucede en el cuento en que, como ya hemos comentado, sí que se
desarrolla el conflicto edípico, pues primero aparece la madre y, aunque muere, el
padre continúa estando vivo y eso es lo que da pie el desarrollo del propio conflicto.
El fogón, la parte central de una casa, simboliza la madre. El hecho de vivir tan
cerca del hogar que uno llega incluso a cubrirse de cenizas, puede ser un símbolo
de los esfuerzos por mantener la relación con la madre o volver hacia ella. Pero en
la película no ocurre así, pues no sólo no aparece la madre, sino que Cenicienta no
tiene ningún recuerdo de ella.
Tanto en el cuento como en la película, la madrastra es la que anhela la
desaparición de la niña y las hermanastras las que quieren arrebatar el lugar que,
por derecho, le corresponde a la heroína.
La versión de Perrault y las que derivan directamente de ella describen el carácter
de la heroína de manera muy distinta a las demás variantes: La Cenicienta de
Perrault es demasiado sosa e insulsamente buena, carece de toda iniciativa (lo cual
podría justificar que Walt Disney se basara en el relato de Perrault2 sobre
Cenicienta para realizar su propia versión de la historia).
Cuando la noticia del baile en palacio es anunciada por la madrastra, ésta no deja ir
a Cenicienta (y1), aún habiendo superado las dos pruebas que le ha puesto. Sin
embargo, en la película, la madrastra actúa tramposamente y engaña a Cenicienta
impidiéndole ir al baile a pesar de haber realizado las tareas. El motivo por el cual
no puede ir es debido a que las hermhermanastras le ro mpen el vestido que los ratones le habían confeccionado.De este modo, la única diferencia que apreciamos es que en la película hay más
agresividad por parte de las hermanastras, lo que las hace aun más crueles de lo
que ya son. Esta agresividad no aparece en el cuento. En el cuento, y como
veremos más adelante, la parte más agresiva es la parte final, cuando las
hermanastras se cortan el dedo y el talón, respectivamente.
Pero Cenicienta infringe de manera directa la prohibición de la madrastra en el
cuento, yendo a pedirle al avellano que la vista para el baile (d). En cambio, en la
película, la muchacha no tiene ninguna intención de transgredir la prohibición,
simplemente se le aparece el hada madrina que le ayuda. Vemos, por lo tanto, que
la Cenicienta de Disney (y como dice Bruno Bettelheim) es mucho más ingenua
comparada con la más espabilada del cuento.
Acabamos de ver que en el cuento la muchacha recurre a un árbol, mientras que en
la película se le aparece un hada madrina (más tarde vere mos que este cambio es
crucial en el desarrollo psicológico del niño). Esta quizá sea una de las más
características diferencias entre el cuento y la película: el árbol y el hada.
El hecho de que Cenicienta pidiera a su padre la ramita que quería plantar en la
tumba de su madre y que él se la trajera significa un primer intento de restablecer
una relación positiva entre ambos. Por lo que dice la historia, podemos suponer que
Cenicienta ha de haber sufrido una grave decepción respecto a su padre, por
haberse casado con semejante arpía.
El árbol que Cenicienta planta en la tumba de su madre y riega con sus propias
lágrimas es unos de los aspectos más poéticos, conmovedores y significativos,
desde el punto de vista psicológico, que encontramos en esta historia. Nos sugiere
que el recuerdo de la madre idealizada de la infancia puede, y de hecho lo hace,
ayudarnos en las circunstancias más adversas si se mantiene vivo como parte
fundamental de la propia existencia interna.
Sin embargo, en la película nada de esto sucede, pues el padre fallece nada más
comenzar la historia y la madre no aparece.
Disney, y a su vez Perrault, al eliminar el árbol y sustituirlo por un hada madrina,
que aparece repentinamente y de modo inesperado, despoja a la historia de gran
parte de su contenido más profundo.
Del mismo modo que en Blancanieves, el cuento sigue la regla de tres, ya que
Cenicienta acude tres noches seguidas al baile. En cambio, en la película la chicatan sólo se presenta una vez y ya es el desencadenante de la historia, cosa que en
el cuento sucede en la tercera noche del baile.
Repetir tres veces los mismos actos en el cuento refleja la posición del niño
respecto a sus padres y su intento por alcanzar la verdadera identidad mientras va
eliminando la temprana convicción de que él es el elemento más importante de la
constelación triangular de la familia. Aunque, la verdadera identidad no se alcanza
a través de estas tres repeticiones, sino gracias a una de sus consecuencias: el
hecho de que el zapato se ajuste a su diminuto pie.
A nivel profundo, las tres veces en que acude al baile simbolizan la ambivalencia de
la muchacha, que quiere realizarse a sí misma personal y sexualmente. Mientras
que en la película con tan sólo una visita ya se siente realizada. Eso lo que hace es
despistar al pequeño pues, volviendo a lo mismo, repetir tres veces una acción da
seguridad al niño, que no está acostumbrado a que todo le salga a la primera.
En la película, Cenicienta abandona corriendo al príncipe para dirigirse a la carroza
que le espera en la entrada, pues están a punto de sonar las doce de la noche y de
deshacerse el encanto. Bajando las escalinatas pierde el zapatito. De este modo,
comienza una persecución (Rs4) después del baile, donde Cenicienta es auxiliada
por la carroza y perseguida por los guardianes del rey, para descubrir quien es la
dama que huye.
En el cuento, en cambio, Cenicienta huye sola, sin la ayuda de nadie y no se
produce ningún tipo de persecución espectacular, aunque lo que sí sucede es que
cuando Cenicienta huye del príncipe, se refugia en: primero un palomar y después
un peral, que son destrozados por el padre. Este hecho, el hecho de que el padre
destruya los escondites de Cenicienta, demuestra que está dispuesto a entregar a
su hija al príncipe.lugar en el que habitan los pájaros bondadosos que ayudaron a Cenicienta a limpiar
las lentejas. El peral, a su vez, nos recuerda el árbol que había crecido en la tumba
de la madre.
Contrariamente, en el cuento de Perrault, del mismo modo que en la película, la
orden del hada madrina de que Cenicienta regrese a casa a una hora determinada,
de lo contrario todo podría desbaratarse, es semejante a la exigencia de un padre
que prohibe a su hija permanecer demasiado tiempo fuera de casa por la noche.
En el mismo momento de la persecución, el encanto desaparece y Cenicienta, la
calabaza, los caballos, el cochero y el lacayo vuelven a ser los de antes. Pero
Cenicienta tiene en su pie el otro zapatito que, curiosamente, ha resistido el
desencanto (I3). En el cuento, nada de esto sucede. La película incluye esta
innovación para después enlazarla con el final, es decir, el hecho de que Cenicienta
posea el otro zapatito sirve para que al final de la película la muchacha pueda
demostrar que ella es la dama que bailó la noche de la fiesta con el príncipe.
Las chinelas de cristal y la calabaza convertida en carroza son puras invenciones de
Perrault: son elementos que tan sólo se mencionas en su versión y en las que
derivan de ella, entre ellas la película de Disney. Marc Soriano considera que estos
detalles no son más que una mofa para el oyente que toma la historia en serio, y
comenta la ironía con que el autor trata este tema: si Cenicienta puede convertirse
en una hermosa princesa, también los ratones pueden transformase en caballos y
en cochero. La Cenicienta de Perrault queda reducida a una hermosa fantasía, en la
que no nos sentimos implicados en absoluto. Sin embargo, este es el tipo de
historia que quieren oír la mayoría de las personas, lo que justifica la gran
popularidad de que disfruta esta versión, del mismo modo que la película. Con
estas transformaciones de los animales lo único que el niño aprecia es una parte
más musical y divertida visualmente, pero no se le está transmitiendo ningún valor
es más, se está rebajando la heroína a la altura de los animales, como decía Marc
Soriano.
El hecho de que el zapatito sea en el cuento de oro y plata, y en la película sea de
cristal, se atribuye a que: Puesto que en francés la palabra “vair” (que significa piel
jaspeada) y “verre” (cristal) se pronuncian de manera similar, podemos suponer
que Perrault, al oír dicho relato, sustituyó la palabra “vair” por “verre”
equivocadamente, convirtiendo, así, una zapatilla de piel en una de cristal, aunque
la de los Hermanos Grimm sea de oro y plata.
Otra característica importante del film, es el encierro de Cenicienta en la buhardilla
por parte de su madrastra, cuando ésta se da cuenta de que la doncella que
acudió al baile y estuvo durante toda la noche con el príncipe fue ella. La madrastra
se da cuenta gracias al poco disimulo de Cenicienta cuando se dice que el príncipe
se casará con la dama a la que le vaya el zapatito. Cenicienta, no sabiendo
disimular, nos vuelve a demostrar su poca habilidad. Además, tal y como está
filmado el momento en el que la encierra, crea un gran suspense. Pero los ratones
la liberan. En el cuento, la madrastra no llega a saber que ella es la que bailó con el
príncipe (tan sólo al final) ni causa, por lo tanto, ningún daño a Cenicienta.En la Cenicienta de Disney es el duque el que prueba la zapatilla a las mujeres del
reino, y en la de los Grimm es el propio príncipe quien se la entrega a Cenicienta
para que se la calce con sus propias manos. Esta acción podría compararse al
momento en que el novio pone el anillo en el dedo de la esposa, como parte
importante de la ceremonia nupcial, lo cual es símbolo del vínculo que les unirá de
ahora en adelante. La chinela podría representar perfectamente el anillo de
compromiso.
La función junto con la boda, son el momento más importante del final de la
película. Es cuando la madrastra provoca la ruptura del zapatito pero, también,
Fotograma del momento en que la madrastra
encierra a Cenicienta en la buhardilla

cuando Cenicienta demuestra a todos que ella es la dama ya que posee el otro
zapatito .
Los pies pequeños de Cenicienta la hacen especialmente femenina, a diferencia de
sus dos hermanastras. Éstas, en el cuento, para que les quepa el zapatito se cortan
una el dedo gordo y otra el talón.
Todo este suspense e intriga sobre qué pasará con el destino de Cenicienta es
totalmente diferente en el cuento. En éste no sucede nada de lo transcurrido en la
película, pues se descubre quién es la verdadera doncella gracias a las palomas que
cantan diciendo cuál es.
Los pajarillos descubren la hemorragia que es una prueba de que ninguna de las
hermanastras es la verdadera novia, pues se habían cortado el dedo y el talón
respectivamente y sangraban. Cenicienta es la novia virgen, la que no sangra; en el
inconsciente, la niña que todavía no ha menstruado es más pura que la que ya ha
pasado por este trance. A otro nivel de comprensión inconsciente, parece contrastar
la virginidad de Cenicienta con la falta de pureza de las hermanastras.
En el cuento, al entregarle la zapatilla para que ella misma se la calce, el príncipe
expresa, simbólicamente, que la acepta como es, sucia y degradada. Esto se
contrapone claramente a las hermanastras, puramente materialistas. El príncipe, al
ofrecerle la zapatilla, le entrega también su reino.
En cambio, esto no sucede en la película, pues el que prueba el zapatito a las
damas es el duque. Aquí se pierde gran parte del valor y significado que tiene el
cuento, ya que el príncipe solamente aparece en el momento del baile y al final,
cuando se casa con Cenicienta. Afirmamos que entonces este príncipe es mucho
más ignorante que el del cuento. El príncipe de la película no se preocupa por
En estos dos fotogramas vemos como Anastasia, en el de la izquierda, intenta que le quepa el zapatito, a
pesar de tener el pie mucho más grande que el zapato. A la derecha, Cenicienta demuestra ser la doncella
verdadera cabiéndole el zapatito ante la sorpresa de Lady Tremaine.

seguir a Cenicienta después del baile, no coge el zapatito, no se molesta en buscar
a la doncella con la que bailó ni en probar el zapatito a ninguna dama. Únicamente
Cenicienta puede encontrar por sí misma su feminidad, a pesar de recibir la ayuda
del príncipe.
El significado más profundo del cuento es cuando nos dice que «se sacó el pesado
zueco de madera y se calzó la zapatilla, que se ajustaba a la perfección». Es ella
quien transforma el zueco, que pertenece a la existencia entre cenizas, en un
zapato de oro. En la película, Cenicienta calza unas simples zapatillas, no lleva
zuecos.
La historia de Cenicienta, tanto la del cuento como la de la película, asegura al niño
que, al igual que todos sus héroes, logrará dominar todas sus ansiedades y que, a
pesar de las numerosas penalidades que tendrá que sufrir, habrá siempre un final
feliz.
Al final de la historia del cuento las hermanastras tienen su merecido y son
castigadas con la ceguera para el resto de sus días. En cambio, en la película las
hermanastras no merecen ningún castigo. Y el desenlace no es completamente
satisfactorio para el pequeño si no se castigan a los enemigos.
Es cierto que en el cuento las hermanastras son castigadas. Aun así, la madrastra
queda sin recibir su merecido, aunque no sea más que un elemento insignificante
en las acciones de sus hijas. La historia parece señalar, pues, que el abuso por
parte de la madre (madrastra) es algo merecido, pero no así las injusticias
cometidas por las hermanastras.
El final feliz con la boda del príncipe y Cenicienta

Habiendo realizado ya el análisis, vemos que son muchas las diferencias producidas
entre el cuento y la película, y pocos los puntos en común.
Queremos resaltar en primer lugar y más importante la diferencia en cuanto al
conflicto edípico, que se le niega al niño con la desaparición de la madre y el padre.
De este modo, nada más comenzar la película el niño se encuentra solo ante una
arpía a la que tiene por madre y a dos ratas como hermanas.
Después, el cuento nos muestra una elaboración que no sucede en la película. El
árbol del cuento está mucho más elaborado que el hada de la película, la cual
aparece repentinamente. Mientras que el árbol ha sido plantado con cariño al lado
de la tumba de la madre y le proporciona aquello que la muchacha necesita, el
hada despistada resulta ser un personaje cómico que quita realismo al hecho de ser
la figura de la madre.
También vemos la falta de seguridad del niño en la película por la ruptura de la
regla de tres, que permanece en el cuento. Del mismo modo, la unión entre el
príncipe y Cenicienta es más fructífera en el cuento que en la película, ya que los
dos enamorados se conocen cuando el príncipe le prueba el zapatito a Cenicienta.
En la película, a diferencia del cuento, hay una parte de agresividad innecesaria que
es producida cuando las hermanastras le rompen el vestido a Cenicienta.
Es cierto que en el cuento también hay agresividad, pero ésta es necesaria y útil
porque, por una parte sirve para descubrir a las falsas - heroínas (las
hermanastras) y, por otra, para castigar a las mismas por haber sido crueles y
haber querido engañar al príncipe cortándose partes del pie. La agresividad de la
película es innecesaria completamente.
Y continuando con el hecho del castigo que permanece en el cuento, vemos que en
la película es suprimido porque Disney consideró que era demasiado violento hacer
que las hermanastras se cortaran el dedo y el talón. Así, según Disney, es
aceptable que las hermanastras le rompan el vestido violentamente a Cenicienta,
pero que no merezcan castigo alguno, cuando sabemos que el castigo es el final
idóneo para que el niño crea en un mundo feliz, con la ausencia del mal.
En resumen, tanto el cuento como la película transmiten al niño que las apariencias
superficiales no nos muestran en absoluto el valor interno de una persona; que si
uno es sincero consigo mismo podrá vencer a aquellos que pretenden ser lo que no
son, y la virtud será recompensada y el mal castigado. Y que para desarrollarplenamente la propia personalidad hay que ser capaz de trabajar duro. Pero, como ya hemos destacado anteriormente, el mal no es castigado en la película, por lo que parte de este valor final que se desprende del cuento se pierde en la película.